En el marco del Día Mundial de la Salud Mental Materna, que se conmemora el primer miércoles de mayo, es importante poner en palabras algo clave: tu salud mental también necesita cuidado, seguimiento y escucha durante el embarazo y el puerperio.
El embarazo: una etapa de cambios físicos y emocionales
El embarazo es un momento de muchos cambios. A nivel físico, hormonal y emocional, es esperable que aparezcan distintas sensaciones.
Podés sentir alegría, ansiedad, miedo o incertidumbre. Todas estas emociones son válidas y forman parte del proceso.
Sin embargo, cuando se vuelven intensas, persistentes o difíciles de manejar, es importante contar con acompañamiento profesional.
Si ya tenías un diagnóstico previo
Si antes del embarazo ya tenías un diagnóstico de salud mental, como depresión o ansiedad, es importante saber que no implica dejar el tratamiento.
Por el contrario, necesitás un seguimiento cuidado y adaptado a esta etapa.
Mantener los controles y contar con un abordaje conjunto entre profesionales de salud mental y obstetricia permite transitar el embarazo de forma más segura, tanto para vos como para tu bebé.
Cuando los cambios aparecen por primera vez
Incluso sin antecedentes, durante el embarazo pueden surgir cambios emocionales.
Algunas señales a las que prestar atención son:
- Preocupación constante
- Dificultad para relajarte
- Sensación de desborde
- Ansiedad persistente
Consultar a tiempo permite entender lo que te pasa y recibir apoyo antes de que los síntomas avancen.
El puerperio: un momento especialmente sensible
El puerperio es una etapa de gran intensidad. Después del parto, tu cuerpo, tu rutina y tus emociones cambian de forma significativa.
Es esperable sentirte más sensible o cansada. Sin embargo, hay señales que requieren atención:
- Tristeza persistente
- Dificultad para dormir, incluso cuando tenés la oportunidad
- Falta de interés en actividades que antes disfrutabas
- Pensamientos intrusivos
- Sensación de desconexión con tu entorno o con tu bebé
Frente a estos signos, es importante consultar. No estás sola y lo que te pasa tiene tratamiento.
El rol del equipo de salud
El equipo de salud no solo acompaña el control físico del embarazo.
También está para:
- Escucharte
- Generar un espacio de confianza
- Detectar señales de alerta
- Acompañarte en lo que necesites
Si es necesario, puede indicarte una evaluación en salud mental y armar un seguimiento conjunto con otras especialidades.
Un abordaje integral para un mejor cuidado
El trabajo interdisciplinario —que incluye obstetricia, salud mental y otras áreas— permite un cuidado más completo.
Este enfoque está centrado en tu bienestar y en el de tu bebé, contemplando tanto la salud física como emocional.
También podés consultar de forma simple
Si necesitás acompañamiento o querés resolver dudas, podés consultar con profesionales de salud sin esperar a que los síntomas avancen.
A través de Alegramed podés:
- Sacar turnos con profesionales de salud mental
- Realizar consultas sin necesidad de trasladarte
- Acceder a orientación de forma rápida y desde tu casa
Contar con un espacio de consulta accesible puede ayudarte a dar el primer paso y sentirte acompañada en cada etapa.
Cuidarte también es parte de cuidar.