El calor también requiere cuidados
El verano trae días más largos, sol intenso y temperaturas elevadas.
Disfrutarlo es posible si tomamos algunas precauciones para evitar golpes de calor, quemaduras solares o deshidratación.
Adoptar hábitos simples y sostenidos puede marcar la diferencia.
¿Por qué cuidarse en verano?
Las altas temperaturas pueden afectar a cualquier persona, pero son especialmente riesgosas para niños pequeños, personas mayores y quienes tienen enfermedades crónicas.
Según el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, el calor extremo puede causar:
- Golpes de calor y deshidratación.
- Empeoramiento de enfermedades cardíacas, respiratorias o renales.
- Daños en la piel y en los ojos por exposición solar prolongada.
Cuidarse no es solo una recomendación: es una forma concreta de prevenir complicaciones y proteger el bienestar.
Medidas preventivas que podés adoptar
Pequeñas acciones cotidianas ayudan a mantenerte seguro y saludable durante los meses de calor:
- Permanecé en espacios ventilados o climatizados. Si usás aire acondicionado, limpiá los filtros y evitá corrientes directas sobre el rostro.
- Tomá suficiente agua, incluso si no sentís sed. Mantenerse hidratado es esencial para prevenir golpes de calor.
- Evitá exponerte al sol entre las 10 y las 16 horas. Usá protector solar (FPS 30 o más) y renovalo cada 2 horas o después de mojarte.
- Vestite con ropa liviana y de colores claros. Los sombreros, viseras y gafas de sol ayudan a protegerte del sol directo.
- Cuidá los alimentos. Conservá la cadena de frío, cociná bien y evitá dejarlos al sol o a temperatura ambiente por mucho tiempo.
Recordá que prevenir es más fácil que tratar.
Personas que requieren especial atención
Algunas personas son más vulnerables al calor y necesitan acompañamiento y seguimiento más cercano:
- Niños pequeños, porque no siempre pueden expresar sus síntomas.
- Personas mayores de 65 años.
- Quienes viven con enfermedades crónicas, como cardíacas, respiratorias, renales o metabólicas.
- Personas que trabajan o pasan muchas horas al aire libre.
Si acompañás a alguien dentro de estos grupos, asegurate de que beba agua con frecuencia, se mantenga en lugares frescos y evite la exposición solar intensa.
Cómo puede acompañarte Alegramed
Durante el verano, estar prevenido también es estar conectado con tu salud.
Desde Alegramed podés:
- Agendar tus turnos médicos de control o seguimiento.
- Registrar tu información de salud y la de tu grupo familiar, para tenerla disponible ante cualquier consulta.
- Acceder a tu historial clínico y estudios previos para compartirlos con el equipo de salud si los necesitan.
Cada función está pensada para facilitar el acceso al sistema de salud y ayudarte a organizar tu cuidado.
Cuidarte no es solo reaccionar cuando algo pasa: también es anticiparte, organizarte y tomar decisiones informadas.
El verano está para disfrutarlo, pero con cuidado
Tomar agua, descansar en lugares frescos, proteger la piel y escuchar tu cuerpo son formas simples de prevenir complicaciones.
El calor puede ser intenso, pero con hábitos saludables y atención a las señales, podés disfrutar de la temporada sin riesgos.
Porque cuidarte también es prevención.